PRCC_01 Criterios: Levantamiento Sobrepuesto

Las “indicaciones de las intervenciones”, insertas en las tablas constituyen por sí la elección de los criterios de intervención sobre el edificio y forman parte de la elección proyectual que el alumno/proyectista habrá completado en el proceso seguido con coherencia con los valores del patrimonio arquitectónico y las cartas de restauración, así como las normativas existentes.

Se debe aclarar que no pueden existir elecciones proyectuales discutibles “científicamente”; al contrario ellas deben estar sustentadas en los conocimientos contrastados científica y técnicamente en el presente histórico.

El alumno deberá ser consciente que en la disciplina de restauración, convergen múltiples factores de conocimiento los cuales, en la realidad profesional, se traducirán en colaboraciones interdisciplinares; la dirección y coordinación corresponde al arquitecto, al cual será encomendada la difícil y rigurosa “traducción” de los principios conservativos de referencia.

Tales principios están sustentados en una cultura del patrimonio arquitectónico y de las teorías de la restauración a lo largo de la historia y, particularmente exigentes con la cultura de nuestro tiempo, siendo elemento de discusión viva y sugerente durante el desarrollo del Laboratorio. Todas ellas son fruto de una vasta y coral reflexión, periódicamente sintetizada en las Cartas de Restauro, que constituye para nosotros un patrimonio de ideas a defender e incrementar, sea sobre el plano teórico, sea en la praxis.

El proyecto de restauración no se sustenta en su naturaleza meramente técnica, sino que tiene una naturaleza “formativa”, similar a todo proyecto arquitectónico. Un tipo de formación que no está encaminada a la realización de nuevas obras, sino a la conservación de obras existentes, las cuales establecen los límites mismos del “proceso formativo” que, no por esto, resultará anodino, sino al contrario será estimulante y enriquecedor.

Antes de adentrarnos en los problemas específicos y en la adopción de las relativas fases metódicas de intervención, los estudiantes deben tener claros los entendimientos proyectuales; deben o sea determinar críticamente los límites y la finalidad de la intervención. Se debe contemplar el problema de la reintegración de las lagunas y de la eliminación de los añadidos o de rehacimientos, demostrando su licitud sobre el plano teórico o la ilegitimidad; deben tener claro hasta qué punto la potencialidad figurativa del “texto” resultará exigible.

Los elaborados requeridos para el “estado de proyecto” son múltiples y deben ser mesurados al grado de amplitud que requerirá cada proyecto.

El diseño automático, ciertamente ha facilitado la representación de todos los elaborados de los trabajos; aún más, especialmente, para las tablas relativas al “estado de proyecto”, se observa, no diversamente que para la composición arquitectónica, una especie de “desmaterialización” de la arquitectura a causa de un excesivo uso de los llamados render. Ninguno podrá prever cual será el desarrollo del “computer grafico”, ni, creo, se pueda negar, a priori, las posibilidades de utilización en nuestro sector disciplinar, especialmente en la restauración, la representación de la arquitectura debe ser lo más cercana posible a la realidad y huir de edulcorantes y representaciones que desvirtúan la realidad arquitectónica.

 

LS_Levantamiento sobrepuesto

Una lectura comparada: “el estado sobrepuesto”

Uno de los documentos gráficos que todas las administraciones publicas requieren en la presentación de un proyecto de restauración o de reestructuración es el llamado “estado sobrepuesto”. Ello consiste en sobreponer el “estado actual” al “estado de proyecto”, sea en planta como en alzado, señalando las modificaciones. Estas deberán ser indicadas, convencionalmente con el sistema secularmente consolidado, con el color amarillo se indican las “demoliciones” (eliminar), y con el color rojo se señalan las “construcciones”  (nuevo)[1]. No debe resultar esto para el estudiante un cumplimiento meramente burocrático, ya que es una ayuda para valorar atentamente, en modo complesivo, la entidad de los trabajos proyectados; en cualquier caso en carácter práctico del Laboratorio de Restauración Arquitectónica (LRA), requiere realizar un método que permita adquirir una experiencia que en el futuro se convertirá en muy útil para afrontar cualquier intervención sobre el patrimonio arquitectónico.


[1] Allí donde se opere demoliendo una estructura (horizontal o vertical) y no se prevea su reconstrucción, convencionalmente se señalara con un rayado amarillo-rojo.

 

Model Model Criterios-Estructurales-03

Model Estado-sobrepuesto-02 Model